Manual

Vademecum para obtener los mejores resultados de su cepillos.

Premisa.

Del uso de los cepillos alrededor del automóvil se encarga una máquina con mecanismos más o menos sofisticados, pero seguramente que no son capaces de establecer si los cepillos están sucios, desgastados o agostados. De esta tarea se encarga el gestor que debe saber evaluar el estado de fiabilidad de este importante instrumento de trabajo que tiene la delicada tarea de eliminar la suciedad de los vehículos, con el auxilio de productos químicos y de la alta presión. Fruto de experiencias de más de treinta años en el sector, los materiales de que nuestros cepillos están compuestos, son extremadamente fiables. Aunque la evolución de la técnica nos permita ser siempre mas perfectos, en cualquier caso es necesario tener en consideración que un buen mantenimiento, junto al uso de óptimos productos químicos, es determinante para conseguir resultados y duración apreciables..

Referencia esencial: el constructor de la máquina

En una instalación nueva los cepillos han sido oportunamente posicionados en función de su diámetro y de su densidad. Hay que respetar esta estructura original por una serie de motivos mecánicos conexos a la ingeniería de la máquina.

Factores que determinan los resultados

Ambientales

La instalación de la máquina en el exterior conlleva que los cepillos estén expuestos a los agentes atmosféricos. A menudo nos encontramos en latitudes donde el sol, enemigo principal de los materiales plásticos, consigue causar una degradación molecular muy dañina en las cerdas. No es raro en instalaciones que se quedan paradas por mucho tiempo bajo el sol, encontrar mechas de cerdas "secas" como si fueran de yeso. En fenómeno es comúnmente llamado "envejecimiento precoz" y se puede atribuir a la larga y inmóvil exposición a los rayos ultravioletas. Desgraciadamente, no obstante se añadan unos especiales aditivos "anti UV" en fase de producción de las cerdas, sólo se pueden tornar precauciones contra este problema, protegiendo los cepillos del sol directo en los periodos en los que la instalación permanece inactiva durante mucho tiempo.

Mecanicos

Hay que controlar la instalación constantemente, para que haga pasar los cepillos en el vehículo de modo calibrado. Ciertas intervenciones efectuadas por personal no calificado, a menudo pueden causar a los cepillos fricciones muy fuertes o, en cualquier caso, no previstas al momento de su construcción. Luego, danos a los vehículos o a los cepillos están enlazados también a un mal mantenimiento de la instalación efectuado por personal no especializado y con piezas no originales.

Quimicos

En el ámbito del lavado, la industrial química ofrece un soporte estratégico. Champús, emulsiones, ceras y mucho más para une perfecto lavado del automóvil. Hay que respetar rigurosamente las dosis de los productos recomendadas para evitar resultados opuestos. En cualquier caso para evitar que residuos del producto químico se queden en las cerdas durante mucho tiempo, es aconsejable enjuagar levemente los cepillos por la tarde antes de cerrar. Existen en el mercado microemulsiones ácidas que eliminan unos tipos de suciedad en pocos segundos: son verdaderas y propias bombas de relojería que estallan puntualmente en los bolsillos del gestor o del automovilista cliente. Es suficiente dejar reaccionar el producto pocos minutos mas, para encontrar calandras inox llenas de sombras indelebles, o juntas debilitadas. Prácticamente el "detergente" se transforma en un corrosivo... Estas microemulsiones u otros productos, deben ser utilizados con extrema cautela y sólo en casos de extrema necesidad (obviamente después de haberse cerciorado de que sean biodegradables ecológicamente). Los detergentes muy fuertes son muy difíciles de manejar y pueden provocar daños graves también a los cepillos. La relación de los análisis sobre unos "champús activos" ha sido muy clara: en dosis impropias o en tiempos incorrectos, son fatales para las cerdas. Hay que limpiar los cepillos sólo en casos extremos y con productos garantizados. Atención: cepillos muy sucios son una señal de ineficacia de los detergentes usados diariamente en la instalación, de aguas que contienen fuertes cantidades de calcio y/o de recicladores que funcionan mal. Por factores de fuerza centrifuga, el cepillo tiende a autolimpiarse: intervenir con ulteriores productos no elimina el problema, quizás crea otro.

¿Cuándo hay que cambiar un cepillo?

No siempre se puede determinar exactamente cuando es el momento de sustituir los cepillos. Sin embargo, puesto que nos hacen esta pregunta frecuentemente, queremos sugerir a todos los profesionales del lavado que controlen los extremos de las cerdas (los últimos 10 cm) para controlar su eventual disminución de tamaño. Contrariamente a lo que se puede pensar, el desgaste no se manifiesta con el acortamiento de las cerdas, sino con su utilización. La perdida de espesor de las fibras determina a su vez una pérdida de eficacia del lavado. No utilizar los cepillos mas de 2 años: factores extra tales como los agentes atmosférico y los productos químicos debilitan progresivamente el pelo de los cepillos.

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